Amaia Salamanca, en el paraíso teatral

Fue precisamente éste quien habló de Amaia a Magüi Mira. Tras las pertinentes pruebas, la joven actriz madrileña se convirtió en Julieta, una joven aristócrata rusa a quien, con ella inconsciente, viola y deja embarazada un militar. «Tenía muchas ganas de hacer teatro -confiesa Amaia-, y cuando llegó esta propuesta me interesó por muchos aspectos: el texto, los compañeros de reparto, la directora... Sabía que tenía que trabajar mucho, porque además seguía con la serie, pero no podía decir que no. Era un reto que debía afrontar».
Alicante fue la primera plaza, y las mariposas se hicieron fuerte en el estómago de la actriz. «Estaba nerviosísima, tenía miedo de quedarme en blanco, de que se olvidara el texto, pero todo fue bien. Después estuvimos en Zaragoza, y ahora a ver qué tal Madrid, que es un lugar que siempre impone».
«Sentir al público y sentir que se emociona contigo» es lo que hace que el escenario se haya convertido en el nuevo paraíso de Amaia Salamanca. «Ahora mismo, el teatro es mi prioridad. Afortunadamente me he sentido muy apoyada por todos mis compañeros, de los que estoy aprendiendo muchísimo. Todos están teniendo mucha paciencia conmigo». El desembarco en las tablas ha sido, asegura, «mejor incluso de lo que yo imaginaba. Aún falta muchísimo rodaje, pero una vez que tienes el texto, que lo controlas, todo va fluyendo y es un placer. Y si al final ves que al público le ha gustado, eso sí que es un subidón de adrenalina». Sabe que se le va a juzgar con especial severidad por venir de la tele. «Estoy en el punto de mira, lo sé, pero estoy trabajando muy duro por hacer algo que me gusta mucho, y eso es lo que importa».
(ABC, 11-XI-2009). Foto: Ignacio Gil
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