Love Never Dies

No soy yo muy amigo en general de las segundas partes, salvo que estén previstas desde el planteamiento inicial; no es el caso, porque "El fantasma de la ópera" estaba basada en una novela de Gaston Leroux. Pero no he visto el musical y no tengo elementos de juicio para opinar. Sí lo haré sobre la música, una partitura hermosa en líneas generales. Salvo en determinados apuntes, que son más un perfume que una cita, Lloyd Webber se ha querido alejar de las melodías de su "Fantasma". Y en su música hay fragmentos de una gran suntuosidad orquestal y el compositor mantiene intacta esa inspiración melódica. La canción principal del fantasma, "Till I hear you sing" -la repite como leit motiv a lo largo de la obra- posee corazón y es envolvente; y la que da título al musical, "Love never dies", que canta Christine Daaé, es delicada y hermosa... Claro que no es nueva. La escribió pensando en esta continuación, y como tal la estrenó Kiri Te Kanawa en el concierto londinense en que se rindió homenaje a Lloyd Webber por sus cincuenta años. Pero luego pasó a ser una de las canciones principales del musical "The beautiful game". El músico no se ha podido resistir a rescatarla para la obra para la que fue escrita.
Es por tanto la de "Love never dies" una partitura atractiva, pero a mí me resulta roma, y el dramatismo, esa garra que poseía "El fantasma de la ópera", empalidece en esta grabación. Lo mismo que los intérpretes: bellas voces, notables cantantes, pero faltos -habría que verlos actuar, claro- de una destacable personalidad.
Comentarios
Publicar un comentario